Es una receta facilita, pero que necesita de paciencia, ya que no es un plato que pueda hacerse deprisa y corriendo, ¡se hace a fuego lento para que después nos sepa buenisima!
Vamos pues con la receta:
Ingredientes:
- 20 placas de Lasaña (he probado varios tipos, y finalmente me quedo con las que hay que cocinar, cuesta más o menos el mismo tiempo que las precocinadas, y queda mucho mejor)
- 700 g de ternera picada (si quereis se puede mezclar con cerdo)
- 100 g de bacon en tiras
- 800 g de tomate triturado
- 1 cebolla (o media, segun su tamaño)
- 1 ajo
- 2 o 3 zanahorias
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta blanca
- 1 cucharadita de Albahaca
- 1 cucharadita de Azúcar (opcional)
- Parmesano rallado
Nota 2: en la receta original también lleva una rama de Apio, pero ni es muy de mi gusto, ni encuentro donde comprar una sola rama, suele venir en manojos grandes. Si quereis poner apio, añadidlo a la vez que la zanahoria.
Para la salsa de queso necesitaremos:
- 80 g de mantequilla
- 80 g de harina
- 1 L de leche
- 100 g de cheddar (hoy usaré emental, se me olvidó comprar cheddar y esta todo cerrado!)
- Sal
- Pimienta
Preparación:
En una olla echamos el aceite y cuando este caliente, bajamos a fuego medio, añadimos el ajo y la cebolla picados. Cuando esten pochados, añadimos el bacon y removemos durante unos minutos hasta que veamos que la grasa del bacon empieza a deshacerse.
Añadimos las zanahorias cortadas en daditos muy pequeños, removemos unos minutos más y agregamos la carne picada, junto con la sal y la pimienta al gusto. Seguimos removiendo unos 5 minutos o hasta que veamos que la carne esta dorada, y entonces añadimos los 800 g de tomate triturado, la cucharadita de albahaca y un poco más de sal. En este punto si se quiere se puede añadir una cucharadita de azúcar para quitarle acidez al tomate.
Mezclamos todo bien y bajamos el fuego, para que se haga suavemente durante mínimo 1 hora, hasta que veamos que ha reducido la salsa.
Cuando esté terminando de hacerse la carne, en otra olla preparamos las placas de lasaña tal y como se nos indica en el envase. Después las escurrimos y las ponemos sobre un trapo limpio, para que se mantenga la humedad.
Y ya estamos listos para montar la lasaña! Yo suelo hacer 2 fuentes pequeñas, una para comer, otra para congelar, así tengo para 2 días y sale igual de rica, pero si vais a ser muchos para comer, haceis una grande, el proceso es el mismo:
Lo primero de todo, vamos a untar bien toda la fuente con aceite, para que despues no se nos agarre.
Colocaremos una primera capa de pasta hasta cubrir todo el fondo, seguido de una capa de salsa de carne y por encima espolvoreamos con parmesano. Hacemos esta operación varias veces (dará para unas 3 capas), y terminamos con una capa de pasta, sin llegar hasta arriba de la fuente, dejaremos un margen de un dedo más o menos para poder echar por encima la salsa de queso.
Después de montar la lasaña, procedemos a hacer la salsa de queso. Se hace muy rapidito:
Lo primero que haremos será una bechamel: en un cazo, calentaremos la leche, cuando empiece a hervir, bajaremos el fuego para que se mantenga caliente pero sin hervir.
En otro cazo, desharemos la mantequilla, añadiremos la harina y mezclaremos bien durante unos minutos para que la harina pierda su sabor a crudo, pero sin que se dore.
En este punto añadimos la leche caliente, mezclamos bien con unas varillas, ponemos un poquito de pimienta y ¡ya tenemos nuestra bechamel!
Aquí añadimos el queso rallado y mezclamos muy bien hasta que se deshaga todo, y ya está lista la salsa. No hace falta añadirle sal ya que el emental está salado, si usais cheddar, ponedle un poquito.
La vertemos sobre la lasaña, espolvoreamos otro poco de parmesano y la metemos al horno a 200ºC hasta que veamos que está gratinado.
¡A comer! ¡Espero que os guste!



