Páginas

jueves, 28 de marzo de 2013

Jueves Santo... día de Lasaña!

Aprovechando que hoy es fiesta y hay tiempo para todo, esta mañana he decidido hacer una rica Lasaña de carne para comer...

Es una receta facilita, pero que necesita de paciencia, ya que no es un plato que pueda hacerse deprisa y corriendo, ¡se hace a fuego lento para que después nos sepa buenisima!

Vamos pues con la receta:

Ingredientes:

  • 20 placas de Lasaña (he probado varios tipos, y finalmente me quedo con las que hay que cocinar, cuesta más o menos el mismo tiempo que las precocinadas, y queda mucho mejor)
  • 700 g de ternera picada (si quereis se puede mezclar con cerdo)
  • 100 g de bacon en tiras
  • 800 g de tomate triturado
  • 1 cebolla (o media, segun su tamaño)
  • 1 ajo
  • 2 o 3 zanahorias
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta blanca
  • 1 cucharadita de Albahaca
  • 1 cucharadita de Azúcar (opcional)
  • Parmesano rallado
Nota: hay quien le añade también 1 vaso de vino blanco, yo no le veo utilidad ya que así sale muy sabrosa.

Nota 2: en la receta original también lleva una rama de Apio, pero ni es muy de mi gusto, ni encuentro donde comprar una sola rama, suele venir en manojos grandes. Si quereis poner apio, añadidlo a la vez que la zanahoria.

 

Para la salsa de queso necesitaremos:
  • 80 g de mantequilla
  • 80 g de harina
  • 1 L de leche
  • 100 g de cheddar (hoy usaré emental, se me olvidó comprar cheddar y esta todo cerrado!)
  • Sal
  • Pimienta
 

 

Preparación:

En una olla echamos el aceite y cuando este caliente, bajamos a fuego medio, añadimos el ajo y la cebolla picados. Cuando esten pochados, añadimos el bacon y removemos durante unos minutos hasta que veamos que la grasa del bacon empieza a deshacerse. 

Añadimos las zanahorias cortadas en daditos muy pequeños, removemos unos minutos más y agregamos la carne picada, junto con la sal y la pimienta al gusto. Seguimos removiendo unos 5 minutos o hasta que veamos que la carne esta dorada, y entonces añadimos los 800 g de tomate triturado, la cucharadita de albahaca y un poco más de sal. En este punto si se quiere se puede añadir una cucharadita de azúcar para quitarle acidez al tomate.

Mezclamos todo bien y bajamos el fuego, para que se haga suavemente durante mínimo 1 hora, hasta que veamos que ha reducido la salsa.

 
 
Cuando esté terminando de hacerse la carne, en otra olla preparamos las placas de lasaña tal y como se nos indica en el envase. Después las escurrimos y las ponemos sobre un trapo limpio, para que se mantenga la humedad.



Y ya estamos listos para montar la lasaña! Yo suelo hacer 2 fuentes pequeñas, una para comer, otra para congelar, así tengo para 2 días y sale igual de rica, pero si vais a ser muchos para comer, haceis una grande, el proceso es el mismo:

Lo primero de todo, vamos a untar bien toda la fuente con aceite, para que despues no se nos agarre. 

Colocaremos una primera capa de pasta hasta cubrir todo el fondo, seguido de una capa de salsa de carne y por encima espolvoreamos con parmesano. Hacemos esta operación varias veces (dará para unas 3 capas), y terminamos con una capa de pasta, sin llegar hasta arriba de la fuente, dejaremos un margen de un dedo más o menos para poder echar por encima la salsa de queso.



Después de montar la lasaña, procedemos a hacer la salsa de queso. Se hace muy rapidito:

Lo primero que haremos será una bechamel: en un cazo, calentaremos la leche, cuando empiece a hervir, bajaremos el fuego para que se mantenga caliente pero sin hervir.

En otro cazo, desharemos la mantequilla, añadiremos la harina y mezclaremos bien durante unos minutos para que la harina pierda su sabor a crudo, pero sin que se dore.

En este punto añadimos la leche caliente, mezclamos bien con unas varillas, ponemos un poquito de pimienta y ¡ya tenemos nuestra bechamel!

Aquí añadimos el queso rallado y mezclamos muy bien hasta que se deshaga todo, y ya está lista la salsa. No hace falta añadirle sal ya que el emental está salado, si usais cheddar, ponedle un poquito.


La vertemos sobre la lasaña, espolvoreamos otro poco de parmesano y la metemos al horno a 200ºC hasta que veamos que está gratinado.



¡A comer! ¡Espero que os guste!

 

lunes, 25 de marzo de 2013

De Turismo... Por Zaragoza! (1er día)

Son esas cosas que solo haces cuando viene alguien de fuera a verte... Como ya dije la otra vez, vinieron mis primos de Paris! Solo fueron un par de días asi que fuimos a lo esencial, sobre todo no podian perderse la ruta turística...

Empezamos la primera noche con una cenita familiar donde no podían faltar la tortilla de patata, el jamón de Teruel... esas cositas para coger fuerzas para el día siguiente!

Y la primera mañana empezamos con nuestro pequeño Tour de Zaragoza... Quisimos ir a la Aljafería, pero nos quedamos con las ganas de  verla por dentro ya que debía de haber sesión de las cortes y hasta la tarde no la abrían (La Aljafería es la sede de las Cortes de Aragón).

Nos quedamos con imagenes como estas...



 Pero nos faltaron las del interior... Pocas personas saben que te puedes encontrar algo así en Zaragoza, son más típicas de Andalucía ¿verdad?


  

Así que seguimos nuestro paseito hacia la zona de la Expo, pasando por la Plaza de Europa y por el puente de la Almozara, donde nos encontramos cositas como estas! (Haciendo honor a la avenida de Ranillas!)






Del día tan bueno que hizo (más de 20 grados, ya es primavera y se nota!), salió a recibirnos hasta un arcoiris...

Y seguimos pateando por la Expo, viendo los lugares más emblemáticos...

Pasarela del Voluntariado:


Alma del Ebro:


Torre del Agua, Pabellón Puente... y por supuesto no podía faltar hacer el canelo, está en nuestros genes!!


Y de vuelta para casa dejé yo plantada mi pequeña Torre Eiffel, para que no se sintieran muy deshubicados ;) (Me encantan!! Gracias de nuevo!)


Y después de semejante paseito... que mejor que recuperar fuerzas con otro de nuestros platos estrella... Paella de Marisco... Made in Home, no quedaron ni las miguitas! (Para otro día la receta!)


Un poquito de descanso...  Y digo poquito ya que pronto por la tarde quedamos con otra prima a la que hacía más de 10 años que no veía (esas cosas que tiene la vida, que algo bueno tenía que tener Facebook, nos vuelve a reunir!), unos cafés, unas cañas... Y ya estamos listos para la gran noche de Tapas por el tubo!

Las croquetas de Doña Casta...



 Los champis de... Los champis! (Deberian rebautizar ese sitio...)



Las bolas de Papamar...
 

Los huevos rotos del seminario...


Si... todo fue muy gastronómico... al día siguiente iba a tocar andar muuucho para quemar todo eso! Y ya eran horas de irnos a dormir, sino nadie nos iba a levantar al día siguiente y quedaba mucho por ver! Asi que nada, mañana más... pero no se si mejor!!




 
 
 

 

jueves, 21 de marzo de 2013

Muffins... Para desayunar!

Esta tarde vienen mis primos de visita unos días... Y se me ha ocurrido preparar algo especial para desayunar estos días. Unos enormes y deliciosos muffins de chocolate... ¡con muuuucho chocolate!

Ahí va la receta:

Ingredientes:

• 115g de mantequilla a temperatura ambiente
• 150g de chocolate negro finamente troceado + 180g de chocolate negro en trozos grandes
• 325g de harina
• 1 cucharadita de levadura química tipo Royal
• 1 cucharadita de bicarbonato sódico
• ½ cucharadita de sal
• 1 cucharadita de pasta de vainilla
• 125g de azúcar moreno
• 2 huevos L
• 180ml de leche
• 1 cucharadita de zumo de limón
• 100g de Butterscotch Morsels (son como chips de chocolate con sabor a caramelo). Podéis usar chips de chocolate blanco en su lugar ya que no son fáciles de encontrar, son de EEUU. Yo los compré en una tienda online y no me salió mal porque compré varias cositas. En concreto aquí: My Lovely Food.



Preparación:

Precalentamos el horno a 180º. Preparamos las cápsulas para muffins (o de cupcakes, en su lugar).


Mezclamos la leche con el zumo y dejamos reposar 5-10 minutos. (Aquí parecerá que la leche se corta o se pone mala, no os preocupéis, ¡es lo normal!)

Derretimos nuestros 150g de chocolate negro junto con la mantequilla al baño maría. Retiramos del fuego y dejamos templar.



En otro bol, tamizamos juntos todos los ingredientes secos: harina, sal, levadura, bicarbonato. Reservamos.

Con unas varillas batimos la mezcla de chocolate y mantequilla con el azúcar. A continuación incorporamos los huevos, la leche, la vainilla y, finalmente, con ayuda de una espátula, incorporamos la harina. (Aquí se me fue un poco la mano, pringué toda la cocina porque el bol que cogí para el chocolate... era un poquito justo... Pero con paciencia y despacito, con una espátula fui incorporando todo bien, y finalmente terminé batiendo con unas varillas para que no quedara ningún grumo...)



Añadimos los trozos grandes, los chips de caramelo y de chocolate blanco (Si!! no supe elegir... ¡tuve que poner de los dos!).



Repartimos la masa en las cápsulas, llenándolas hasta al menos ¾ de su capacidad, según las cápsulas que cojamos nos dará para más o menos muffins. A mi me dio para 12, como la ocasión lo merece he cogido unas muy monas ellas y ¡bastante grandotas!



Horneamos unos 25-30 minutos, según si son más o menos grandes necesitaran más tiempo... Lo podemos controlar cuando pensamos que están listos pinchandolos con un palillo y si sale seco... ¡Ya están! (si salen mojados de masa, que no de chocolate, acordaros que hemos puesto unos mega trozos de chocolate y esos estarán fundidos, los dejamos unos minutitos más)


Dejamos templar en el molde y después nos los comemos.



¿Entran o no entran por los ojos? Estoy haciendo un esfuerzo descomunal para no comérmelos... ¡Y es que mi casa huele que alimenta ahora mismo!!







domingo, 17 de marzo de 2013

Comida de domingo... Risotto!!

Si, este fin de semana me ha dado por las cocinitas... ¡Pero es que con este tiempo lluvioso pocas opciones me deja!
Así que me he estrenado con una receta a la que ya le tenía ganas desde hace tiempo... ¡Facilita, rapidita y resultona!

Para un risotto básico, necesitamos:

  • 300 g de arroz redondo
  • 1,5 L de caldo de verduras o de pollo (yo hoy tenía a mano el de pollo)
  • 1 cebolla picada
  • 1 vaso de vino blanco (opcional, pero le da un toque especial...)
  • 50 g de mantequilla
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 40 g de parmesano rallado
  • sal



(Acabo de darme cuenta de lo bien que queda eso del 20% en el caldo...)

Lo primero, pondremos el caldo en una olla al fuego fuerte hasta que hierva, y bajaremos el fuego porque nos interesa mantenerlo bien caliente.

En otra cazuela, pondremos 10 g de mantequilla con la cucharada de aceite de oliva al fuego hasta que se derrita, y añadimos la cebolla. Rehogamos a fuego suave unos minutos (5 o hasta que veamos que esta pochada, pero sin dorarse).

Agregamos el arroz y la sal, y removemos unos 2 minutos hasta que veamos que se vuelve transparente y entonces incorporamos el vaso de vino blanco, sin dejar de remover para que no se nos agarre.

Ahora empieza el proceso propiamente dicho del risotto: ¡paciencia y a remover continuamente!

Vamos a añadir el caldo al arroz, cazo a cazo... Hasta que el arroz no haya absorbido todo el caldo del primer cazo, no añadiremos el segundo...



Y así sucesivamente durante unos 20 o 25 minutos (es conveniente ir probando el arroz, ya que según los tipos de arroz el tiempo de cocción varía, ¡y también según nuestro gusto!). Lo normal es que usemos casi todo el caldo. Cuando el arroz esté cremoso y al dente, lo retiramos del fuego y le añadimos el parmesano rallado y la mantequilla restante (40 g) en daditos y bien fría.




Remover todo hasta que se integre y la mantequilla esté completamente derretida y lo dejamos reposar 2 minutos para que se intensifiquen los sabores.

¡Y ya está listo para comer! Se tiene que comer recién hecho para que no pierda su textura cremosa, y si queremos podemos decorarlo con un poco de parmesano: yo hice finas lonchas ayudándome de un pelaverduras...



¡Buen provecho!




sábado, 16 de marzo de 2013

De vuelta... Con Cookies de Mantequilla de Cacahuete!

Después de muuuchos meses sin tocar el blog... estoy de vuelta con otra receta (ya que lo dejé con una, que mejor que empezar con otra!).

Poco ortodoxa, unas cookies con mantequilla de cacahuete... La encontré en el blog de Alma (Objetivo: cupcake perfecto) y pensé... estas hay que probarlas... Pueden estar de muerte, o puede salir una bazofia! Nunca había probado la mantequilla de cacahuete, y últimamente la estaba viendo mucho en los supermercados, así que el otro día me lancé y compre un bote para probar!

Sin más... ahí va la receta:

Ingredientes:


  • 115g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100g de azúcar moreno
  • 50g de azúcar blanco
  • 1 huevo L
  • 180g de mantequilla de cacahuete
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla o extracto de vainilla
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico
  • 160g de harina
  • M&M's (o chips de chocolate, pero yo seguí la receta tal cual...)



  • (En la foto se me olvidó el extracto de vainilla... Y el bicarbonato ya estaba con la harina)


    Seguimos con la receta propiamente dicha... Si la seguimos al pie de la letra, salen perfectas... y eso que yo tuve un momento de duda pensando que había hecho algo mal, que las galletitas se iban a quedar como bolas sin aplanarse, sin cocerse... Pero no!

    Empezamos:


    Tamizamos harina y bicarbonato. Reservamos.
    Batimos mantequilla y azúcares hasta que la mezcla esté integrada y cremosa. Incorporamos la mantequilla de cacahuete, a continuación el huevo y la vainilla.
    Añadimos la harina y mezclamos sólo hasta que se haya mezclado, con cuidado de no sobrebatir. Añadimos los M&M's y mezclamos con una espátula.




    Hacemos bolas con una cuchara de helado (o con ayuda de una cuchara) y las ponemos sobre una bandeja de horno cubierta con papel de horno. Refrigeramos al menos 30 minutos.
    Nota: Si queremos que tengan "M&M's visibles", clavamos unos M&M's en la superficie de la bola antes de refrigerarla. 
    En todo caso, no es necesario aplanar las bolas, se autoaplanan con el calor del horneado.


    Horneamos a 180º entre 8 y 13 minutos (dependiendo del tamaño. Cuanto más grandes, más tiempo).
    Dejamos enfriar sobre la bandeja 10 - 15 minutos y luego ya sobre una rejilla.

    Et voilà! Listas para comer!



    Blanditas por dentro, crujientes gracias a los M&Ms... Riquísimas!!


    Y al día siguiente para desayunar... Mmmmmmmmmm!!!!!!