No recuerdo bien cuando empecé a hacer la masa de la pizza en casa... Pero desde luego una vez que la pruebas, con lo poquito que cuesta hacerla, ya no pruebas otra! Como quien dice... ¡Bueno, Bonito, Barato!
Y es verdad, porque no hay nada más simple, es una masa tipo pan, y si, hay que tener un poquito de paciencia porque hay que dejar reposar la masa para que suba, pero como no es algo que se coma todos los días, pues merece la pena!
Vamos con los ingredientes:
- 250 g de harina
- 2 cucharas de aceite de oliva
- 10 g de levadura fresca
- 5 g de sal fina
- 10 g de azúcar
- 175 cL de agua
Opcional: Ajo en polvo deshidratado (1 cucharadita), le da un toque a la masa, una vez lo puse y quedó tan sabrosa ¡que desde entonces nunca falla!
¡Manos a la obra!
Lo primero, disolvemos la levadura y el azúcar en el agua tibia (suficiente con el agua caliente que sale del grifo, no tiene que quemar). Dejamos reposar unos minutos hasta que se vea una capita de espuma (esto quiere decir que la levadura se ha activado).
Mezclamos la harina y la sal (y si os animais con el ajo, es el momento de añadirlo) en un cuenco y mezclarlo con el agua. Incorpora poco a poco el aceite. Amásalo vigorosamente durante 5 minutos hasta que la pasta se despegue con facilidad del bol. Si se os hace dificil amasar en el bol, yo pongo un poco de harina en la encimera para que no se me pegue, vuelco la masa, y sigo amasando, ¡es más fácil así!
Mezclamos la harina y la sal (y si os animais con el ajo, es el momento de añadirlo) en un cuenco y mezclarlo con el agua. Incorpora poco a poco el aceite. Amásalo vigorosamente durante 5 minutos hasta que la pasta se despegue con facilidad del bol. Si se os hace dificil amasar en el bol, yo pongo un poco de harina en la encimera para que no se me pegue, vuelco la masa, y sigo amasando, ¡es más fácil así!
Enharinamos un poco la masa formando una bola, la volvemos a colocar en el cuenco un poco harinado y lo recúbrimos con papel film o con un trapo limpio.
Dejamos levar la masa: En verano, dejar que la masa levante a temperatura ambiente, en invierno, coloca un cazo con agua al fuego para obtener ambiental húmedo de 25ºC. No la dejes subir en exceso (la masa debe doblar su volumen, cuesta alrededor de media hora).
Transcurrido este tiempo, rompemos y dejamos reposar la masa:
Enharinar un poco la masa plegándola numerosas veces sobre ella misma. Envuélvela con un plástico fino y déjala en el frigorífico durante otra media hora.
- NOTA: Con estas cantidades da para 2 pizzas bastante grandes, por lo que, si solo vais a usar una, en este momento, la cortais en 2, haceis 2 bolitas, y una de ellas, en papel film y en un tupper, la podeis meter al congelador para una próxima vez, así solo tendreis que sacarla con tiempo a descongelar, y cuando esté descongelada, solo quedará estirarla y rellenarla...
Extendemos la masa con un rodillo en una superficie harinada,no os desespereis si parece que se encoge, es una masa bastante elástica, insistid hasta que la tengais al tamaño que querais...
Ponemos los ingredientes que nos apetezca (para la base lo más habitual son un par de cucharadas de tomate triturado bien repartidas, no os paseis de tomate o se quedará la masa blanda, mozarella y orégano) y cocemos en el horno precalentado a 200º con calor por abajo y el ventilador puesto. Cuando veais que está doradita, ¡se saca del horno y listo!
En casa, para colmo de glotonería, por aquello de no dejar los bordes marginados, antes de poner ningun ingrediente, ponemos un poco de mozarella y los enrollamos... Y ya tenemos nuestra pizza con los bordes rellenos de queso ;)
¡Y ya no queda más que acompañarla con una cervecita y una buena peli!
¡Que aproveche!



