Este fin de semana me levanté con ganas de experimentar... Quizás porque mi mente volvió un mes atrás y recordó que andaba yo degustando estas maravillas belgas! Después de mucho rebuscar, por fin di con LA receta... LA autentica receta de gofres belgas de Liège...
Con alguna que otra variación (yo puse vainilla en lugar de canela, ¡aunque no descarto hacerlos alguna vez con canela!), y con mucha menos mantequilla que las recetas originales (el primer intento fue un pequeño fiasco, parecía que los gofres se freian en la gofrera más que cocerse... lo que hace experimentar... que al final se da con las dosificaciones adecuadas!)... Ahí van los ingredientes:
- 20 cl de leche a temperatura ambiente
- 500 g de harina
- 75 g de azúcar moreno
- ½ cucharita de canela (opcional, sustituible por una cucharadita de vainilla)
- 1 pizca de sal
- 2 huevos
- 20 g de levadura fresca
- 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 225 g de azúcar perlado (no sirven terrones machacados, tiene que ser azúcar perlado ya que ha pasado por un proceso que hará que no se deshaga al mezclarlo con la masa, y así nos los encontraremos en los gofres una vez hechos, es lo que les da su textura caramelizada y crujiente)
NOTA: Estas cantidades dan para unos 16-18 gofres, yo parti las cantidades por la mitad, me salieron 8. También está la opción de hacer esta cantidad y poner las bolitas de masa a congelar, asi el siguiente día que se nos antojen gofres, no hay que volver a elaborarlos, bastaría con sacar a descongelar tantas bolitas como gofres queramos hacer, el día anterior las pasamos a la nevera, y por la mañana bastará con ponerlas directamente en la gofrera!
Vamos con la elaboración:
Mezclamos la levadura con la leche que habremos templado un poquito (no mucho, si la calentamos mucho, mataremos la levadura).
Añadimos la harina tamizada, los huevos, el azúcar moreno, la canela y la sal.
Amasamos bien, hasta que quede la masa elástica, unos 5 minutos (si nos molesta el bol, harinaremos un poco la mesa de trabajo y amasaremos ahí mejor).
Ahora llega el paso un poco fastidioso, ya que despues de tener una perfecta masa homogenea, volveremos a algo un poco pringoso: añadimos la mantequilla y volver a amasar hasta que quede homogeneo y la mantequilla quede perfectamente integrada (yo esto lo hice amasando entre mis manos, sin apoyar la masa en la encimera para que no se me pegara).
Amasamos bien, hasta que quede la masa elástica, unos 5 minutos (si nos molesta el bol, harinaremos un poco la mesa de trabajo y amasaremos ahí mejor).
Ahora llega el paso un poco fastidioso, ya que despues de tener una perfecta masa homogenea, volveremos a algo un poco pringoso: añadimos la mantequilla y volver a amasar hasta que quede homogeneo y la mantequilla quede perfectamente integrada (yo esto lo hice amasando entre mis manos, sin apoyar la masa en la encimera para que no se me pegara).
Colocamos la bola de masa en nuestro bol, lo cubrimos con papel film y dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que doble su volumen (más o menos, pasada media hora, esto es un poco a "ojimetro").
Cuando haya doblado de volumen, destapamos la masa y añadimos el azúcar perlado (me ha costado encontrarlo aquí, lo compré en el Corte Inglés de la marca LA AZUCARERA, y no me ha hecho mucha gracia ya que las "perlas" eran demasiado gordas y tuve que romperlas una a una, la proxima vez, aunque sea un poco más caro, lo compraré en alguna tienda especializada o lo haré en casa!).
Cuando haya doblado de volumen, destapamos la masa y añadimos el azúcar perlado (me ha costado encontrarlo aquí, lo compré en el Corte Inglés de la marca LA AZUCARERA, y no me ha hecho mucha gracia ya que las "perlas" eran demasiado gordas y tuve que romperlas una a una, la proxima vez, aunque sea un poco más caro, lo compraré en alguna tienda especializada o lo haré en casa!).
Mezclamos todo bien para que las perlitas queden repartidas por igual por toda la masa.
Cogemos bolitas de masa, las colocamos sobre un papel de horno (o de aluminio, la cosa es para que no se peguen),las dejamos reposar 15 minutos (aquí es el momento de congelarlas si queremos, las envolvemos individualmente en papel film, lo mejor es ponerlas en un recimpiente hermético, y meterlas al congelador), y las ponemos en la gofrera bien caliente hasta que los gofres estén hechos y bien doraditos.
Cogemos bolitas de masa, las colocamos sobre un papel de horno (o de aluminio, la cosa es para que no se peguen),las dejamos reposar 15 minutos (aquí es el momento de congelarlas si queremos, las envolvemos individualmente en papel film, lo mejor es ponerlas en un recimpiente hermético, y meterlas al congelador), y las ponemos en la gofrera bien caliente hasta que los gofres estén hechos y bien doraditos.
Y listo, ahora solo queda comernoslos calentitos y saborearlos... Mmmmmm!! (Si pudiera sacarlos de la pantalla ahora mismo me comería uno... o dos!)
No hay comentarios:
Publicar un comentario